Prepara tu cuerpo esta primavera.

¡Ya es primavera! La estación de transición entre el abrigo y la bufanda y los bikinis y las sandalias. Lo notamos en el clima, día a día suben las temperaturas incitándonos a pasar más tiempo al aire libre; lo podemos ver en los árboles, ya que muchos ya están floreciendo; y también lo podemos notar en nuestro cuerpo, pues ya no sentimos la necesidad de saturarlo de calorías que durante el invierno nos ayudan a entrar en calor.

Pero… ¿está tu cuerpo preparado para el cambio? Ha llegado el momento para empezar a pensar en nosotras y cuidarnos. Si sigues los consejos y recomendaciones de Dayda y Montibello, llegarás con sobresaliente al final de la ‘operación bikini’.

La primavera es la época ideal para trazar un plan de belleza integral con el que reactivar y poner a tono a nuestro organismo, cutis y silueta. Porque, reconozcámoslo, Quién no se ha relajado un poco durante el invierno, con la excusa de que el cuerpo se encuentra oculto bajo capas y más capas de ropa?, o con la excusa que hace demasiado frío no ha dejado de ir al gimnasio…

Aunque veas lejos el verano, ha llegado el momento de incorporar a tu rutina hábitos de vida saludables para prepararte para el verano. ¡No pongas excusas y empieza ya a cuidarte!

PLAN DE BELLEZA INTEGRAL PARA LA PRIMAVERA

¿Por dónde empezamos?

Montibello te propone un plan de belleza integral en 4 fases:

  1. Empieza por restablecer y/o cuidar tu estado anímico.
  2. Continua por preparar tu piel para la llegado del verano, protegiéndola del sol y haciéndote amiga de los antioxidantes.
  3. Mantén unos hábitos de vida saludables que incluyan una dieta equilibrada y deporte.
  4. Por último, ponte en manos de una profesional de la estética para crear un tratamiento para esculpir los contornos.

CUIDA TU ESTADO ANÍMICO

Si hablamos del estado anímico, un punto a tener muy en cuenta al comenzar esta estación es que las emociones suelen estar más vivas que nunca. La llegada de la primavera, así como también sucede con la llegada del otoño, ha estado siempre muy relacionada con los cambios de ánimo. Y esto no es casualidad. Encontramos la respuesta sobre todo en el cambio que existe con relación a las horas de luz a las que nos encontramos expuestos. A esto debemos sumarle también el cambio de las temperaturas que comienzan a aumentar. Todos estos nuevos fenómenos hacen que en nuestro sistema hormonal comience a fabricar mayor cantidad de algunas sustancias que alteran nuestro estado de ánimo. Aunque, no sucede en todas las personas por igual, existen dos tipos de cambios a nivel anímico que pueden sucederse con la llegada de la estación primaveral.

Un tipo de consecuencia anímica es un aumento del estado ánimo, nos sentimos más vivos, positivos y alegres. Esto se debe a un aumento en la producción de hormonas relacionadas con la felicidad, el estado de ánimo, el placer y el alivio del estrés como son la serotonina, dopamina, oxitocina o noradrenalina. En este caso comenzamos a tener muchas más ganas de hacer cosas, debido a la energía que sentimos. Nos apetece estar mucho más tiempo en la calle y quedar con más personas. Dedicamos menos tiempo a dormir y sumamos más ratos de ocio a nuestras vidas.

Otro tipo de consecuencia anímica que podemos encontrar es la conocida como “astenia primaveral”. Al contrario de lo que anteriormente hemos descrito, en este caso las personas que la sufren se sienten cansadas y con mucha menos energía de la que tenían con anterioridad. Necesitan más horas de sueño, y a esto se suma un posible sentimiento de soledad y tristeza. En este caso el organismo humano padece una alteración de los ritmos circadianos mediante un cambio en la secreción de determinadas hormonas como son las endorfinas, el cortisol y la melatonina. Tales alteraciones hormonales ocasionan una alteración de los ritmos biológicos, que deben adaptarse a las nuevas condiciones ambientales, más exigentes en el consumo diario de energía. Es como si el organismo despertara de un letargo invernal, marcado por las bajas temperaturas y las pocas horas de luz diurna.

Cómo afrontar la astenia primaveral de forma natural.

Puede que las personas que padecen este tipo de trastorno no vean claramente “la luz al final del túnel”, pero es relativamente sencillo volver a recuperar el ánimo y estado físico habitual y de forma natural con estas pautas:

· Descansar todo el tiempo que puedas y que sea necesario. Si necesitas dormir más o estar más tiempo tranquilo en el sofá, hazlo. De esta manera, recuperarás las fuerzas y evitarás la bajada de defensas.

· Tener horarios fijos es la mejor manera de que el cuerpo se adapte lo antes posible a los cambios de hora, de luz y de presión atmosférica.

· Hacer ejercicios de relajación como el yoga o caminar. En definitiva, hacer cosas que te relajen y que no te supongan esfuerzos excesivos.

· Dedicarnos un poco de tiempo para nosotros de manera que nos sintamos cómodos y bien con nosotros mismos.

· En caso necesario tomar complementos dietéticos a modo de apoyo. Entre otros, la jalea real es el que habitualmente se recomienda, sin olvidar los oligoelementos, como el hierro o el manganeso, que nos ayudarán a combatir el cansancio. El ginseng también es una excelente opción para luchar contra la fatiga. Este suplemento alimenticio es conocido porque protege el cerebro de los efectos del estrés. Podéis encontrarlo en vuestra tienda de dietética más cercana o en tés y zumos.

Un truco para que el cuerpo se adapte a la primavera, ¡no olvides que lo importante es mantener el cuerpo hidratado! Con el calor nuestro cuerpo se deshidrata más rápido, así que consumir más líquidos deberá ser una prioridad; si quieres variar un poquito, al agua natural el puedes incluir agua de coco e infusiones naturales de frutas.

PREPARA TU PIEL

La llegada de la primavera también requiere de una puesta a punto de la piel del rostro, ya que ha sufrido durante el otoño y el invierno no sólo por el frío o por los cambios bruscos de temperatura, sino también por las fricciones con las diferentes capas de ropa y las agresiones ambientales a las que se ha visto sometida. Es por eso por lo que puede verse pálida, deshidratada y apagada. Por lo que la primavera es la estación perfecta para recuperar tu tono habitual preparándola para recibir los primeros rayos de sol.

Para ello, nada mejor que una buena exfoliación, que renueve a fondo la piel y la deje libre de impurezas para lograr un tono homogéneo, y una correcta hidratación para que la piel recupere su elasticidad y luminosidad perdidas.

MANTÉN UNOS HÁBITOS DE VIDA SALUDABLES

Para ello, es fundamental empezar desde dentro e introducir hábitos más sanos en nuestra dieta y estilo de vida. Esto se reflejará en el exterior. ¿Las claves? Mantener una dieta equilibrada más ad hoc y retomar, poco a poco, el ejercicio.

Respecto a la alimentación, al igual que el resto del año, la clave es llevar una dieta equilibrada. Aprovechando el cambio de estación y con él la llegada del buen tiempo podemos comenzar a reducir el consumo de grasas, que siempre tiende a aumentar en los meses más fríos, y darle prioridad a los alimentos desintoxicantes y antioxidantes con los que se mejorará nuestra digestión y ayudará a nuestro organismo a depurarse. Lo ideal es incluir en nuestra dieta frutas (kiwi, manzana, fresa, frambuesa, mango, piña, sandía, limón, etc.) y vegetales de hoja verde. Incluye también alimentos que aceleren la digestión y limpien de desechos el organismo. Se puede optar por los cereales sin gluten como el mijo, la quínoa, el amaranto o el arroz integral. Inclinarse por alimentos sin gluten ayuda a disminuir los antojos por el azúcar, a estabilizar el estado de ánimo y a perder peso.

Por supuesto, este es también el momento perfecto para desperezar al cuerpo del letargo invernal y reactivarlo. No se trata de que repentinamente tras meses de sedentarismo lo sometamos, un buen día, a un entrenamiento olímpico en el gimnasio, ya que eso provocaría calambres en el mejor de los casos e incluso lesiones, en el peor. ¡Hay que hacerlo poco a poco! Empieza a:

· Caminar más, quizás bajarse del metro/tren/autobús una o dos paradas antes; elegir las escaleras en lugar del ascensor, al menos unos tramos; etc.

· Aprovechar esta época del año para realizar ejercicio al aire libre. El clima templado será el mejor escenario para realizar largas caminatas, salir a correr, practicar ciclismo, realizar excursiones.

· Otra opción es inscribirse a alguna clase de baile, yoga o el ejercicio que tú prefieras,

Empecemos ya a cuidarnos y anticiparnos así a la llegada del verano.

¡Reconcíliate este verano con la belleza de tu cuerpo!